Los frentes del incendio que arrasa desde hace 11 días en Madeira están “sustancialmente reducidos o son inexistentes”, afirmó este sábado el presidente del Gobierno regional, Miguel Albuquerque, indicando que aún persiste un “foco de posible reavivamiento” en Ponta do Sol. Y reveló que las 36 familias que viven en Fajã das Galinhas, en Câmara de Lobos, no podrán regresar a sus hogares y que habrá que encontrar una solución de reubicación.
“Hasta el momento, y después de 11 días, no hay ninguna víctima que llorar, no hay ningún herido, ninguna casa ha sido consumida por el fuego, ninguna estructura pública esencial ha sido afectada, en particular las centrales hidroeléctricas”, afirmó el jefe del ejecutivo madeirense.
Miguel Albuquerque habló en una rueda de prensa en la que presentó el estado del incendio en el Servicio Regional de Protección Civil de Madeira, en Funchal.
El responsable reiteró que la estrategia adoptada para combatir el incendio fue “la correcta” y, por otro lado, destacó que, a pesar de la magnitud del incendio, que consumió más de 5.000 hectáreas, sólo quedan “algunas zonas residuales” del incendio. El bosque de laurisilva resultó dañado.
El incendio rural de la isla de Madeira se declaró el 14 de agosto en las montañas del municipio de Ribeira Brava, extendiéndose progresivamente a los municipios de Câmara de Lobos, Ponta do Sol y, a través de Pico Ruivo, Santana.
Las autoridades ordenaron a unas 200 personas que abandonaran sus hogares como medida de precaución y proporcionaron instalaciones públicas de acogida, pero muchos residentes ya han regresado, a excepción de los de Fajã das Galinhas, en Câmara de Lobos.
te insto a ahorrar agua
La Sociedad de Aguas y Residuos de Madeira (ARM) pidió este sábado a la población que no desperdicie agua y la utilice únicamente para fines esenciales, es decir, para beber, preparar comidas y para la higiene personal. “Lavar patios traseros, vehículos, vías públicas y regar jardines son actividades que pueden posponerse por algunos días”, afirmó ARM, en un comunicado.
La empresa explicó que todavía se están reemplazando algunos sistemas de agua en las zonas afectadas por los incendios, especialmente donde eran necesarias intervenciones de limpieza.
Por ello, debido al elevado consumo de agua observado en los últimos días en algunos sistemas y a la persistencia del calor en la región, la empresa pide no desperdiciar agua “para que no falte donde más se necesita”.
En este contexto, llamó a la población a utilizar el agua sólo para fines esenciales, es decir, para beber, preparar comidas e higiene personal.
La lucha contra las llamas en Madeira se ha visto dificultada por el viento y las altas temperaturas, pero no hay constancia de destrucción de viviendas ni de infraestructuras esenciales.
Algunos bomberos recibieron asistencia por agotamiento o heridas leves, sin sufrir más heridos.
Los datos del Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales apuntan a más de 5.045 hectáreas de superficie quemada.
La Policía Judicial está investigando las causas del incendio, pero el presidente del ejecutivo madeirense, Miguel Albuquerque, afirmó que se trató de un incendio provocado.






